Peligros de la Realidad Aumentada en niños

9
0
Comparte:

Quiero hablaros de los peligros de la realidad aumentada en niños, porque me temo, que se acercan tiempos virtuales y los más pequeños, nuestros niños, serán carne de cañón para las élites esclavistas.

En casa, como ya sabéis, somos “semialérgicos” a la tecnología, y digo “semi” porque intentamos ver lo bueno y lo malo de ella, buscando un equilibrio que nos lleve a poder beneficiarnos de ella, pero ojo, ¡sin ceder nuestro potencial como ser humanos! y es que, según mi personal punto de vista, cuando cedemos nuestra atención y emoción a medios meramente tecnológicos, corremos el riesgo de perdernos por el camino.

Peligros de la realidad aumentada en niños

peligros-de-la-realidad-virtual-y-aumentada-en-niñosCualquiera que tenga hijos pequeños, sabe que tienen cierta tendencia a la tecnología audiovisual, esto es normal. Las estimulaciones audiovisuales tan desmesuradas provocan en el niño una curiosidad y adicción sin pretextos, somos los padres o tutores los que debemos conocer sus peligros, para así, proteger al niño de sus efectos en edades tempranas, y que de adulto, haga lo que le dé la gana.

Centrémonos en las gafas de realidad aumentada, un producto que está en auge y del que la mayoría de nuestros niños serán testigos muy pronto.

Peligros de la Realidad Aumentada en niños | Gafas de Realidad Aumentada

A nivel físico, los peligros y síntomas más comunes son los siguientes:

  1. Mareo
  2. Vértigo
  3. Efectos secundarios perceptivos
  4. Náuseas
  5. Deficiencias visuales
  6. Entumecimiento sensorial
  7. Contracciones oculares
  8. Contracciones musculares
  9. Pérdida de consciencia
  10. Desorientación
  11. Dolor de cuello
  12. Calambres y movimientos involuntarios

En “teoría”, la mayoría de los dispositivos de realidad aumentada no se recomiendan en absoluto en niños menores de 14 años. Digo en “teoría” porque, la realidad después es muy diferente, y vemos como menores de 14 años, tienen acceso a material y productos nada recomendables para ellos. En relación a esto último, la decisión responsable y el control parental es imprescindible.

Hay algunas empresas que se limitan a indicar, que en niños menores de 14 años, es aconsejable el uso por poco tiempo. ¡Qué listos!

Estos son los peligros de la realidad aumentada en niños a corto plazo, a largo plazo no he encontrado advertencias en ninguno de los libros de instrucciones que encontré por internet. ¡Cuidado! Evidentemente las gafas de realidad aumentada y virtual (son parecidas pero no son la misma cosa) son aparatos tremendamente jóvenes en el mercado.

¿Vamos a dejar que nuestros niños sean las cobayas de los efectos secundarios de dicha tecnología a largo plazo?

Los peligros de la realidad aumentada y virtual para niños a largo plazo pueden ser nefastos, creándoles daños mentales y emocionales sin precedentes.

Lo que más me jode preocupa de todo esto, es que la mayoría de medios de comunicación y Empresas Potenciales te venden este tipo de tecnología como si fuese “la hostia”, te venden los dispositivos de realidad aumentada y virtual como algo maravilloso y fascinante para los seres humanos.

Sin ir más lejos, Fundación Telefónica redactó un documento sobre la Realidad Aumentada en el que podemos encontrar entre sus páginas, multitud de afirmaciones acerca de los beneficios de la realidad aumentada en la educación de los niños. Encontramos también las siguientes declaraciones de un tal José Juan Toharia:

Influyen también mucho las leyendas urbanas. Por ejemplo, se dijo que las antenas de telefonía móvil producían cáncer y se ha demostrado que no. Los ordenadores aíslan a los niños y estudios recientes demuestran lo contrario, pero hay gente que lo sigue pensando.

Señor José Juan Toharia, debería usted saber que sus palabras esconden más engaño que el que podemos encontrar en una leyenda urbana. Debería usted saber que hay estudios creados a la medida de aquello que quieren contarnos, de aquello con lo que quieren engañarnos. Supongo que “hay estudios” que “han demostrado” que si comunicas una información indicando que la avalan “estudios” “demostrados”, la gente se los cree porque sí.

Pero señor José Juan Toharia, no es que haya gente que siga pensando que los ordenadores aíslan a los niños, es que hay gente que sigue pensando, sin más, por ello, señor José Juan Toharia, debería saber que hay gente a la que no puede engañar.

Os invito a ojear el documento para que observéis con qué alabancia presentan la tecnología de realidad aumentada para niños.

Me hace gracia, y al mismo tiempo, me da mucha pena, que vendan tecnologías de este tipo como un avance en la educación y en la Humanidad en general, pese a que se pueda utilizar algún tipo de tecnología aumentada para el aprendizaje de los niños, la realidad es que el mayor aprendizaje lo da la vida, la naturaleza en todas sus formas, siéndola y observándola de primera mano, con nuestro cuerpo y espíritu conscientes en el presente; si normalizamos este tipo de tecnología en el aprendizaje, poco a poco, nuestra alma se encarcela, y buscamos un mundo virtual que nos dé lo que creemos, o nos han hecho creer, que necesitamos.

Me viene al pelo este “pedazo” de vida, extraído de la Novela Rayuela, de Julio Cortázar, con él, cierro el post “Los peligros de la Realidad Aumentada en niños”. Espero os haya gustado.

 

Digamos que el mundo es una figura, hay que leerla. Por leerla entendamos generarla. ¿A quién le importa un diccionario por el diccionario mismo? Si de delicadas alquimias, ósmosis y mezclas de simples surge por fin Beatriz a orillas del río, ¿cómo no sospechar maravilladamente lo que a su vez podría nacer de ella? Que inútil tarea la del hombre, peluquero de sí mismo, repitiendo hasta la náusea el recorte quincenal, tendiendo la misma mesa, rehaciendo la misma cosa, comprando el mismo diario, aplicando los mismos principios a las mismas coyunturas. Puede ser que haya un reino milenario, pero si alguna vez llegamos a él, si somos él, ya no se llamara así. Hasta no quitarle al tiempo su látigo de historia, hasta no acabar con la hinchazón de tantos hasta, seguiremos tomando la belleza por un fin, la paz por un desideratum, siempre de este lado de la puerta donde en realidad no siempre se está mal, donde mucha gente encuentra una vida satisfactoria, perfumes agradables, buenos sueldos, literatura de alta calidad, sonido estereofónico, y por qué entonces inquietarse si probablemente el mundo es finito, la historia se acerca al punto óptimo, la raza humana sale de la edad media pare ingresar en la era cibernética. Tout va très bien, madame la Marquise, tout va très bien, tout va très bien.
Por lo demás hay que ser imbécil, hay que ser poeta, hay que estar en la luna de Valencia para perder más de cinco minutos con estas nostalgias perfectamente liquidables a corto plazo. Cada reunión de gerentes internacionales, de hombres-de-ciencia, cada nuevo satélite artificial, hormona o reactor atómico aplastan un poco más estas falaces esperanzas. El reino será de material plástico, es un hecho. Y no que el mundo haya de convertirse en una pesadilla orwelliana o huxleyana; será mucho peor, sera un mundo delicioso, a la medida de sus habitantes, sin ningún mosquito, sin ningún analfabeto, con gallinas de enorme tamaño y probablemente dieciocho patas, exquisitas todas ellas, con cuartos de baño telecomandados, agua de distintos colores según el día de la semana, una delicada atención del servicio nacional de higiene, con televisión en cada cuarto, por ejemplo grandes paisajes tropicales pare los habitantes del Reijavik, vistas de igloos pare los de La Habana, compensaciones sutiles que conformaran sodas las rebeldías, etcétera.
Es decir un mundo satisfactorio para gentes razonables.
¿Y quedará en él alguien, uno solo, que no sea razonable?
En algún rincón, un vestigio del reino olvidado. En alguna muerte violenta, el castigo por haberse acordado del reino. En alguna risa, en alguna lágrima, la sobrevivencia del reino. En el fondo no parece que el hombre acabe por matar al hombre. Se le va a escapar, le va a agarrar el timón de la maquina electrónica, del cohete sideral, le va a hacer una zancadilla y después que le echen un galgo. Se puede matar todo menos la nostalgia del reino, la llevamos en el color de los ojos, en cada amor, en todo lo que profundamente atormenta y desata y engaña. Wishful thinking, quizá; pero esa es otra definición posible del bípedo implume.
Capítulo 71
Julio Cortázar

 

 

También podría interesarte los Peligros de Peppa Pig para los niños
Comparte:

Comenta este post