El dulce color amargo de la maternidad

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Te entrego mi alma,

cuánto duele desgarrar mi vida,

el miedo atrapa mi sonrisa,

y tú la liberas, tú liberas mi risa,

y mi llanto,

 

Nunca antes me amaron tanto,

quiero hacer de tu amor un libro desesperado,

cuando me miran tus ojos,

tus ojos agradecidos,

llenos de vida,

esa vida que me falta y me sobra a tu lado.

 

Quédate conmigo un eterno instante,

y cuando partas,

sigue conmigo a ratos,

sigue amándome, mi vida,

que yo, te seguiré amando.

 

Mamá Ventura

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